La startup chilena que busca detectar una crisis estudiantil antes de que ocurra
Fundada por Clemente Imbert, Juan Aspillaga, Tomás Gómez y Martín Vial, ChubAI utiliza inteligencia artificial para transformar datos escolares en alertas tempranas que permitan a los colegios actuar antes de que los problemas se conviertan en una crisis.
Por Vicente Lefevre Labbé

Un alumno falta tres veces en dos semanas.
Para muchos colegios, es apenas un dato más dentro de una planilla de asistencia. Para otros, podría ser la primera señal de un problema mucho más profundo.
Detrás de una inasistencia reiterada pueden esconderse dificultades familiares, problemas económicos, desmotivación académica o incluso el inicio de una futura deserción escolar. El desafío es que estas señales suelen pasar desapercibidas hasta que la situación ya está instalada.
Fue precisamente esa realidad la que llevó a Clemente Imbert (24), Juan Aspillaga (23), Tomás Gómez (24) y Martín Vial (24) a crear ChubAI, una startup chilena que busca utilizar inteligencia artificial para ayudar a los colegios a identificar riesgos antes de que sea demasiado tarde.
Su propuesta es ambiciosa: convertir los datos que los establecimientos educacionales generan todos los días en información capaz de anticipar problemas, optimizar procesos y mejorar la toma de decisiones.
Los datos estaban ahí. El desafío era escucharlos.
Cada jornada, miles de colegios registran asistencia, atrasos, comunicaciones con apoderados, recorridos de transporte escolar y antecedentes académicos.
La información existe. Sin embargo, gran parte de esos datos permanece dispersa entre planillas, documentos, sistemas aislados y grupos de WhatsApp, dificultando obtener una visión completa de lo que realmente ocurre dentro de una comunidad educativa.
Para los fundadores de ChubAI, la oportunidad no estaba en generar más información, sino en aprender a interpretar la que ya existe.
La plataforma centraliza distintas fuentes de datos y las transforma en alertas tempranas capaces de detectar patrones que muchas veces pasan desapercibidos en medio de la rutina escolar.
"Detrás de una baja asistencia puede haber problemas familiares, desmotivación, riesgo de deserción o situaciones que el colegio necesita mirar y atacar a tiempo", explican los fundadores de ChubAI.
Cuando una inasistencia se convierte en una alerta
La lógica detrás de ChubAI es simple, pero poderosa.
Si un estudiante comienza a faltar reiteradamente, el sistema puede detectarlo antes de que el problema escale. Si aparecen comportamientos fuera de lo habitual, los equipos directivos reciben información que les permite intervenir con mayor rapidez.
Lo que antes dependía exclusivamente de la observación humana ahora puede complementarse con tecnología diseñada para identificar tendencias y comportamientos en tiempo real.
"ChubAI no busca ser solo una plataforma donde se registra información, sino una herramienta que ayude al colegio a entender qué está pasando y qué puede hacer con esos datos", señalan los fundadores.
Para los emprendedores, la inteligencia artificial no debe reemplazar a quienes trabajan en educación. Su objetivo es entregarles mejores herramientas para actuar cuando todavía existe margen para hacerlo.
Innovar en educación sigue siendo un desafío
Aunque la tecnología avanza a gran velocidad, implementar innovación dentro de los colegios sigue siendo un proceso complejo.
Los establecimientos educacionales trabajan con estudiantes, familias y datos sensibles. Por ello, cualquier nueva herramienta debe demostrar no solo utilidad, sino también confianza, seguridad y acompañamiento constante.
ChubAI aprendió rápidamente que desarrollar una buena plataforma era solo una parte del camino. La otra era generar credibilidad.
"En educación trabajas con estudiantes, familias, datos sensibles y temas de seguridad. No basta con tener una buena tecnología: tienes que demostrar responsabilidad, soporte y compromiso", afirman los fundadores.
Por eso, la startup ha apostado por trabajar estrechamente con los establecimientos durante la implementación, asegurando que la tecnología se adapte a la realidad de cada comunidad educativa.
Mucho más que asistencia escolar
Uno de los módulos que más atención ha despertado es el sistema de seguimiento para transporte escolar.
La herramienta permite monitorear recorridos de furgones en tiempo real, entregando información simultánea a colegios, transportistas y apoderados.
Lo que antes dependía de llamadas telefónicas y cadenas de mensajes hoy puede visualizarse desde una sola plataforma.
Para las familias, esto significa tranquilidad. Para los colegios, una mejor trazabilidad. Y para los transportistas, una operación más eficiente.
"No se trata solo de ver un punto en un mapa, sino de ordenar la operación, dar visibilidad al colegio, apoyar a los transportistas y entregar más tranquilidad a las familias", explican desde ChubAI.
Una visión que apunta a Latinoamérica
Aunque la compañía nació en Chile, su mirada está puesta en toda la región.
Los desafíos relacionados con la asistencia escolar, la deserción y la gestión educativa se repiten en gran parte de Latinoamérica. Para los fundadores, esto representa una oportunidad para escalar una solución capaz de ayudar a miles de establecimientos a anticiparse a los problemas en lugar de reaccionar cuando ya ocurrieron.
La visión de ChubAI es clara: construir una plataforma donde los datos no solo se almacenen, sino que ayuden a tomar mejores decisiones.
Porque detrás de cada número hay una historia.
Y para Clemente Imbert, Juan Aspillaga, Tomás Gómez y Martín Vial, el verdadero potencial de la inteligencia artificial no está en los algoritmos, sino en su capacidad para ayudar a que ningún estudiante quede atrás.
ChubAI
Cofundadores: Clemente Imbert, Juan Aspillaga, Tomás Gómez y Martín Vial.
Industria: EdTech e Inteligencia Artificial.
País: Chile.
Propósito: Utilizar tecnología y análisis de datos para ayudar a los colegios a detectar señales tempranas de riesgo escolar y actuar antes de que los problemas escalen.